Pont Alexandre III, el amor en majestad
Oros, querubines y luces: la más suntuosa de las promesas.
Es el puente más suntuoso de París. Querubines dorados, ninfas del Sena, candelabros Art nouveau y un único arco audaz tendido entre los Inválidos y el Grand Palais. Sellar aquí es prometerse el futuro en un escenario de cuento.
La historia del lugar
Inaugurado para la Exposición Universal de 1900, el Pont Alexandre III celebra la alianza franco-rusa: lleva el nombre del zar Alejandro III. Su primera piedra fue colocada por su hijo Nicolás II.
Obra maestra de la Belle Époque, alinea dorados, angelotes y alegorías del Sena y del Neva. Ese fasto sin reservas lo convierte en uno de los lugares más fotografiados de París, y uno de los más solicitados para las promesas y las peticiones de mano.
Por qué sellar aquí vuestro candado
- El escenario más espectacular de París para inmortalizar vuestra promesa.
- Una perspectiva regia entre los Inválidos y el Grand Palais.
- El puente de las grandes declaraciones, predilecto para las peticiones de mano.
Los cuatro caballos alados dorados que velan en los extremos del puente, los Pegasos, se han convertido en el emblema de las peticiones de mano parisinas.
Seguir el paseo
- Pont des Arts — El puente de los enamorados del mundo entero, hecho eterno.
- Pont de l’Archevêché — El más estrecho de los puentes de París, el más grande para los corazones.
- Passerelle Léopold-Sédar-Senghor — Del museo de Orsay al jardín de las Tullerías, un paso a dos.