Corniche de Beirut, la promesa frente al Mediterráneo
El paseo de los enamorados libaneses, junto al mar.

Bordeada de palmeras, la corniche de Beirut recorre el Mediterráneo desde el barrio de Aïn el-Mreisseh hasta la roca de Raouché. Es el paseo de los enamorados libaneses, aquel donde se camina en pareja frente al mar abierto. Padlove perpetúa aquí la promesa: vuestro candado, con vuestros dos nombres, sin pesar jamás sobre sus barandillas.
La historia del lugar
La corniche de Beirut es el gran paseo marítimo de la capital libanesa. De varios kilómetros a lo largo del Mediterráneo y plantada de palmeras, une el frente marítimo de Aïn el-Mreisseh con las famosas rocas de Raouché, esos dos arcos de piedra que se alzan en el mar.
De la mañana a la noche, se viene a correr, pescar, tomar café y sobre todo pasear. Al atardecer, la corniche se convierte en la cita de las parejas, que vienen a ver el mar cambiar de color tras las rocas de Raouché. Es uno de los lugares más románticos de Beirut.
Frente a este mar que la ciudad contempla desde siempre, las promesas se susurran más que se cuelgan. Padlove les da una huella duradera: vuestro candado se sella aquí, con vuestros dos nombres, vive en el mapa y no pesa nada sobre el paseo.
Por qué sellar aquí vuestro candado
- Sellar vuestra promesa frente al Mediterráneo, en el paseo más bello de Beirut.
- Uniros a los enamorados libaneses junto al agua, ante las rocas de Raouché.
- Un candado con vuestros dos nombres que permanece para siempre, en el mapa, frente al mar.
La corniche de Beirut conduce a las rocas de Raouché, dos arcos de piedra que se alzan en el Mediterráneo. Con Padlove, vuestra promesa queda anclada con vuestros dos nombres, sin añadir nada a la orilla.
Seguir el paseo
- Pont des Arts — El puente de los enamorados del mundo entero, hecho eterno.
- Pont de l’Archevêché — El más estrecho de los puentes de París, el más grande para los corazones.
- Passerelle Léopold-Sédar-Senghor — Del museo de Orsay al jardín de las Tullerías, un paso a dos.